Entre la oleada de series emitidas en el canal de pago Nickelodeon se esconden algunas con una calidad por encima de la media. Es el caso de Avatar: La Leyenda de Aang, una serie americana que implica a más de 100 profesionales en la producción de cada capítulo. El éxito de la misma, que cuenta actualmente con una primera temporada completa y parte de la segunda, ha llevado a THQ a realizar un videojuego basado en la misma que aparecerá en todos los sistemas que estén disponibles a finales de año, a excepción de Xbox 360.

Avatar The Last Airbender ya ha aparecido en EEUU y por tanto tenemos una base sólida de lo que nos reportarán las adaptaciones para consolas domésticas y compatibles: PC, PS2, Xbox y GameCube. Pese a que a España sólo llegarán las dos primeras, la de Wii el próximo 8 de diciembre y las tres de portátiles: GBA, DS y PSP.
La leyenda empieza aquí
Desde hace siglos, el mundo ha estado dividido en cuatro territorios, cada uno de ellos afín a un elemento natural: La tribu del Agua, el Reino de la Tierra, la Nación del Fuego y los Nómadas del Aire. Pese a las hostilidades entre algunos, la paz siempre había reinado gracias a la figura del Avatar, una persona capaz de dominar los cuatro elementos por igual. Pero algo ocurrió. Con la desaparició del icónico personaje, la Nación del Fuego se proclamó líder y comenzó a invadir territorios.
Han pasado 100 años desde entonces y la Nación del Fuego está próxima a su victoria. En el otro lado del mundo, más concretamente en la Tribu del Agua, un par de muchachos, la joven Katara y su hermano Sokka, encuentran mientras investigan un enorme bloque de hielo. Katara es una aprendiz de Maestra del Agua, y en una de sus discusiones con su hermano, su poder hace eclosionar al bloque, liberando de su interior a un muchacho misterioso llamaod Aang.

Aquí empieza la aventura de nuestro joven héroe, el último Maestro del Viento, que deberá unirse a Katara, Sokka y un montón de personajes más en un viaje en el cual deberá frenar a los malvados líderes de la Nación del Fuego y, declarado como el nuevo Avatar, restaurar la paz entre los cuatro territorios.